Home » CICLISMO » Cadencia y desarrollo.

“Me quiero pasar al compact y tengo dudas”, “el 50 se me queda corto”, “¿50×34 o 52×39?”, “¿2 o 3 platos?”, “¿más cadencia o más desarrollo?”… preguntas como estas son muy habituales en los foros de ciclismo, lo que indica que el tema de los desarrollos y la cadencia aún están verdes y crean confusión. En este artículo voy a tratar de mostrar una manera fácil de conocer cuál es el desarrollo más adecuado a nuestras características.

Cadencia, desarrollo y velocidad son los tres vértices de un triangulo que se interrelacionan entre sí, por lo que conocer esta relación podrá solucionarnos muchas dudas.

Empezando por lo básico, la relación entre la cadencia, la velocidad y el desarrollo viene dada por la fórmula:

Velocidad = espacio / tiempo

Así pues, el espacio que recorremos en cada pedalada depende del desarrollo (plato x corona) elegido y la circunferencia de la rueda. Si tenemos en cuenta la cadencia (pedaladas por minuto) obtendremos la distancia recorrida en el número de pedaladas que demos en un minuto. Por lo tanto, y atendiendo a la fórmula, el espacio total sería el determinado por el desarrollo, la circunferencia de la rueda y las pedaladas que demos durante un minuto (el tiempo), por lo que ya conocemos la velocidad.

La fórmula quedaría de la siguiente manera:

Velocidad = desarrollo x cadencia.

Pero lo más importante de todo esto es conocer que podemos obtener la misma velocidad combinado diferentes cadencias y desarrollos.

Una vez tenemos los conceptos claros voy a tratar de resolver la gran duda: ¿cuál es el desarrollo adecuado para mí? Creo que para resolver esta pregunta solo debemos atender a dos aspectos, nuestra cadencia habitual, en subida y en llano, y la velocidad que solemos desarrollar en ambos terrenos, lo que supondrá cierta observación de nuestros recorridos y entrenamientos. Evidentemente, también hay otros indicadores más obvios, como que te quedes sin desarrollo en una subida y tengas que ir atrancado o que en el llano tengas la sensación de ir con el molinillo cuando llevas el desarrollo más grande metido.

Aquí adjunto unas tablas de desarrollos y cadencias en función de la velocidad, de esta manera te podrás hacer una idea de qué desarrollo es adecuado a cada circunstancia de tu día a día ciclista.

Para aclarar aún más cómo utilizarlas, voy a mostrar con par de ejemplos de dos ciclistas que buscan su desarrollo ideal.

Sujeto 1:

Características:

•    Velocidad de llano: 30-40 km/h. con cadencias en torno a las 90-100 rpm.
•    Velocidad de subida: 12km/h. La cadencia es muy baja más por necesidad que por gusto, pero es capaz de subir un puerto a 50-60 rpm.
•    Su entorno de entrenamiento es montañoso, con escasos llanos para poder rodar suave en días de fondo o de recuperación. Suele entrenar solo.

Para este sujeto, lo recomendable en subida sería un 34 x 28/29 ya que a una velocidad de 10 km/h podría llevar una cadencia de 65-68 rpm que dice que tolera, y a una velocidad de 12 km/h, su velocidad habitual de ascenso, 80-83 rpm.

En el llano, con un 50×15/16 podría ir a 40 km/h con una cadencia en torno a las 100 rpm. y con un 50 x 14 a 90 rpm.

Así pues, un cassette de 12/13-28/29 junto con unos platos compact 50-34, sería el desarrollo más recomendado. Una corona pequeña de 13 le supondrá llevar una cadencia de más de 106 pedaladas por minuto en aquellas circunstancias en las que vaya a más de 50 km/h. Sin embargo le permitirá llevar una corona grande de 29 con un menor salto entre coronas. Además, esta última le permitirá rodar tranquilo por el entorno montañoso por el que se mueve, pudiendo superar las subidas suaves a baja intensidad y con cadencia cómoda.

Sujeto 2:

Características:

•    Velocidad en llano: 30-40 km/h pudiendo mantener puntas de 50-60 km/h en determinadas circunstancias. Cadencias en torno a las 100 rpm o más.
•    Velocidad en subida: en puertos con porcentajes en torno al 6% es capaz de subir a 16 km/h o más. Cadencia entre 70-90 rpm
•    Su entorno de entrenamiento es en su mayoría llano, no encontrando grandes relieves de dificultad.

Este caso es diferente. Lo más seguro es que sea un sujeto que compita o vaya a marchas cicloturistas, que suela rodar en grupo a gran velocidad y que los cambios de ritmo y los apretones sean su pan de cada salida. Es probable que pueda ir atrancado en determinadas circunstancias sin problemas excesivos y que se encuentre cómodo en un amplio abanico de cadencias. Además, el vivir en un entorno suave le permite salir a rodar tranquilamente sin tener que llevar desarrollos apropiados para ello, como en el caso anterior.

Con todo ello, las posibilidades de desarrollo son múltiples, pudiendo utilizar un plato pequeño de 34 o 36 y hasta una corona máxima de 23, como se ve en la siguiente tabla:

Aunque el 34×25 le permitiría llevar una cadencia muy cómoda, un 36×25 puede que sea más adecuado debido a que se encuentra en su límite máximo de cadencia en subida.

En el caso de que tenga que superar rampas muy duras o quiera subir tranquilo, un 36×25 le permitirá pedalear a una cadencia a la que está acostumbrado.

En llano se maneja entre los 40 y 60 km/h de máxima. Para poder afrontarlos tiene varias posibilidades:

-    A 40 km/h con un 50 x 15 llevaría una cadencia de 100 rpm., su cadencia habitual.

-    A 50 km/h con un 50×12 llevaría una cadencia de 98 rpm, y con un 50 x 13 de 106, no muy alejada de su           cadencia habitual en el llano.

-    En los casos en los que deba dar pedales a 60 km/h, un 50×11 le supondría llevar una cadencia de 107 rpm. nada inalcanzable para un sujeto entrenado.

-    Si quisiera ir más rápido aún, a 65 km/h por ejemplo, el 50×11 le obligaría a una cadencia de 117 rpm. Es cierto que puede parecer alta, pero a esas velocidades solo se dan pedales en puntuales ocasiones (preparación de un sprint, bajada con buena carretera, etc.).

Con todo ello, el desarrollo más corto para este sujeto se encuentra entre un 34×23 y un 36×25. Sin embargo la diferencia radica en cómo se encuentre más cómodo o qué priorice, si un desarrollo de coronas más cerrado, facilitado por una corona grande de 23, o un menor salto de plato, facilitado por un plato de 36.

Como desarrollo más grande, un 50×11 es más que suficiente y el plato de 50 le permitirá combinarlo perfectamente con coronas altas para aquellas situaciones en las que no pueda o no quiera cambiar de plato.

El caso de Wiggins y Tony Martin:

En el pasado Tour de Francia pudimos ver como Wiggins, entre otros, utilizaba un 32 como corona más grande, incluso un 34, para aquellas etapas de alta montaña o con subidas de porcentajes extremos. Recordemos que este corredor se caracteriza por llevar cadencias altas, por lo que necesitará desarrollos cortos para afrontar este tipo de subidas.

En este caso, llevar una corona grande de ese tamaño supone llevar un cassette muy abierto, es decir, con mucho salto entre coronas, aunque lleves un 14 como corona más pequeña, que no es lo normal. Para evitar esto lo suyo es montar un plato pequeño algo menor. Aquí, su supuesto 39×32 equivaldría a un 36×29, por ejemplo, y le permitiría no tener ni que cambiar el desviador trasero, pues el Dura Ace admite coronas de ese tamaño. Es cierto que el salto de platos puede ser muy grande, 16 dientes, pero es que es probable que con un 50 como plato grande, combinado con un 11 como corona pequeña, fuera suficiente. La diferencia a 60 km/h entre llevar una combinación de 52×11 a 50×11 es de 4 pedaladas por minuto (de 107 frente a 103) cosa completamente asumible por un ciclista que se caracteriza por llevar cadencias altas. Y a 70 km/h la diferencia solo es de 5.

Por otra parte, Tony Martín, corredor especializado en la contrarreloj (actual campeón del mundo y medalla de plata en los JJOO de Londres) se caracteriza por llevar una baja cadencia y unos desarrollos muy grandes, sobretodo en platos, en donde no es raro verle con un 56 o un 58.

Aquí, el problema es menor, pues lo más normal es que lleve un 11-21/23 como cassette, dependiendo del perfil de las contrarrelojes, por lo que a 90 rpm irá a 58 km/h más o menos, y a 100 rpm a 65 km/h. Sin embargo, lo curioso de esto es la diferencia entre llevar un 58 o un 54 como plato, pues el 54 le supondría una cadencia de 108 rpm a 65 km/h y de 96-97 rpm a 58 km/h, diferencias completamente asumibles y que en recorridos que no sean completamente llanos le permitirán mantener durante más tiempo el plato grande sin necesidad de llevar un cassette muy abierto. Aunque, por supuesto, lo tendrá más que estudiado.