Home » CICLISMO » Carga interna, carga externa, un caso práctico: Lance Armstrong.

A la hora de valorar las mejoras en el rendimiento deportivo, tras un periodo de entrenamiento, podemos caer en el error de no valorar todos los datos en su conjunto, lo que nos puede llevar a unas conclusiones incorrectas. El valorar solo las marcas (carga externa) o los aspectos fisiológicos (carga interna) es un error, hay que valorar estos datos relacionándolos unos con otros. A continuación muestro un ejemplo de qué ocurriría si esto no se realizara así.

Por desgracia, los datos sobre el entrenamiento multianual entre los deportistas de élite son muy limitados. Sin embargo, en el caso de Lance Armstrong, Coyle obtuvo una información preciosa al poder “estudiarle” desde los 21 a los 28 años. En el laboratorio se examinaron su composición corporal, su consumo máximo de oxígeno, su lactato máximo en sangre y su eficiencia mecánica.

A los 24 se le diagnostico un cáncer testicular que le supuso en dos años ser sometido a una operación cerebral y un tratamiento de quimioterapia. A partir de aquí su historia es conocida por todos.

Los datos obtenidos a lo largo de esos años indican lo siguiente:

- Su peso aumentó desde los 21 años en 1,1 kg, aumentando su masa muscular en 0,8 kg.

- El consumo máximo de oxígeno alcanzó su valor más alto a los 23 años, disminuyó tras el tratamiento médico y no volvió a su nivel más alto cuando ganó su primer Tour a los 28 años.

-  Su estimación final del VO2 máx. (71 ml/kg/min) es inferior a la de otros ciclistas de élite (80 ml/kg/min) según la literatura científica. Sin embargo se puede especular con que su bajada de peso antes de las competiciones podría mejorar estos datos.

-       La frecuencia cardiaca máxima disminuyó 6 lpm.

-       Sin embargo, ante todos estos datos negativos, la eficacia mecánica (índice entre el trabajo mecánico y la energía gastada) aumentó un 8,8%

-       Así, la potencia obtenida con un consumo de oxígeno de 5l/min aumentó un 18%

El análisis de estos datos de manera aislada puede confundirnos, ya que no son espectaculares. Si nos fijamos en los datos “internos” su VO2 máx. no es muy elevado, su Fc máxima disminuyó,  además fue sometido a varias operaciones y tratamientos médicos.

Sin embargo, es al analizar los datos en su conjunto, relacionándolos con los datos “externos” cuando se ve que es capaz de gastar, para una misma intensidad, un 18% menos de energía, lo que supone una gran mejora en la economía de esfuerzo, un 8,8%. Esta es su gran mejora.

Así pues, si solo nos hubiéramos fijado en los datos internos (VO2 máx, Lactato, Fc, etc.) o en los externos (potencia desarrollada) nunca hubiéramos podido predecir su mejora en el rendimiento, ya que esta se ha basado en el uso más eficiente de su potencial fisiológico.

Los factores que han podido contribuir a esta mejora no están  muy claros, pero pueden asociarse con un aumento en la contractilidad de las fibras lentas y una mayor hipertrofia, la alteración de la actividad ATPasa de las miosina, beneficios del entrenamiento en altura y la mejora de la técnica de pedaleo. Todo ello como efectos de un entrenamiento especializado.

Sea como fuere, los datos de Coyle lo que nos sugieren es el analizar todos los datos obtenidos en los test en su conjunto. Potencia, velocidad, distancia, etc. aportan una información muy valiosa, pero esta ha de relacionarse con otros aspectos como Fc, lactato, etc. Cuanta más información poseamos, mejores conclusiones obtendremos.