Home » OTROS. » Giro de Italia 2010: 11ª etapa

No son muchas las veces que no le doy la razón (la mayoría de ellas con el paso del tiempo) al autor de este BLOG, pero cuando escribió que la “embarrada” etapa del Giro no era necesaria, que era peligrosa y que no aportaba espectáulo, no pude estar deacuerdo con él. En mi opinión no tiene por qué ser necesaria, no era peligrosa y sí que daba espectáculo. Otra cosa es que se entienda como ciclismo auténtico, con lo que no estoy deacuerdo tampoco, pero creo que no se vendió así, pues nada tiene que ver el barro con la autenticidad. Creo simplemente que la idea era hacer algo así como la versión nueva del Escarbajo de Volkswagen, una carrera actual con ese toque de ciclismo clásico.

Sin embargo, y en esto sí que estoy deacuerdo, la etapa de hoy sí que es ciclismo auténtico, clásico y de verdad. Una etapa sin ningún metro llano y con más de 260kms. a la que se le ha sumado la lluvia y el frio. Una etapa de verdad, en la que cualquier cosa puede pasar (hasta que se paseen por ella, como ya ha ocurrido en etapas de semejante distancia) y en la que siempre hay alguien que apuesta fuerte. Y en este caso han sido más de 50 corredores que, sacando una ventaja importante al resto del pelotón y sufriendo bajo la lluvia, han dado un vuelco importante a la clasificación.

Pero lo importante de esta etapa no es el hoy, sino el mañana, pues con las condiciones meteorológicas que están teniendo y con las etapas “made in Giro” que les quedan por delante, el esfuerzo realizado hoy puede que algunos lo paguen caro, así como los despistes.

Y es que el Giro ha entendido que la carrera se hace día a día (y eso, además de crear espectáculo, también es ciclismo auténtico) lo que se demuestra en que todas las etapas tienen algo que las hace interesante, las típicas trampas del Giro, un pequeño puerto cerca de meta, un recorrido por carreterillas estrechas o en mal estado (o hasta de tierra), pasos por pueblos, grandes kilometrajes, etc. Detalles que hacen que el ciclista cada día deba estar atento a algo, que sume esfuerzos ya sea para estar bien colocado o para no descolgarse o para poder responder a lo que pueda suceder. Y eso, día a día, suma (o resta, según se mire).

Puede que muchas de estas medidas sean controvertidas, sobretodo aquellas que pueden poner en peligro la seguridad del ciclista (esos pasos por pueblos, esas carreteras en mal estado, circuitos urbanos, etc.), pero en su justa medida son las que marcan la diferencia entre el ciclismo de verdad, el auténtico, el épico, y el ciclismo aburrido, soso, “Vueltero” o “Tourero” en donde se espera a las etapas decisivas (pocas en general) para dar el golpe estratégico/táctico que te suba en la clasificación, en donde la improvisación apenas tiene espacio y mucho menos terreno donde mostrarse.

Por lo tanto, un ciclismo de verdad es posible, sin tener que recurrir a etapas de “barro”, pero estas contribuyen en su justa medida a hacer del ciclismo actual un ciclismo de verdad, auténtico.